Casos que contamos como los hablamos en consulta.
Sin dramatizar y con datos. Así trabajamos cada paciente.

Este es Kratos.
Un gato adulto, sin castrar, con heridas profundas por una pelea. Cuatro días internado, antibióticos y curaciones diarias. Hoy come solo.
Los traumas graves en gatos casi siempre ocurren afuera de casa: peleas, atropellamientos, caídas. La castración y los controles ayudan a prevenirlos.

El caso de Lara.
Llegó con decaimiento y secreción vulvar. El diagnóstico fue piómetra: una infección del útero, frecuente en perras sin castrar. Ecografía, análisis prequirúrgicos y cirugía. Hoy está recuperada.
La castración temprana previene el piómetra y reduce el riesgo de tumores de mama. Si tu perra no está castrada, consultanos.

Ella es Tokio.
Llegó de un criadero a una familia que la cuida. La vemos en consulta para sus controles.
Los controles regulares son la forma de encontrar a tiempo lo que a simple vista no se ve. Cada paciente, una historia que cuidamos.